Cómo salir de una carga laboral excesiva

En el último video te hablé acerca de mi jornada de 16 horas diarias, y como el exceso de carga laboral terminó afectándome. Quedé en contarte como terminó la historia y qué puedes hacer si estás en una situación similar. Como lo prometido es deuda, aquí está el video. Debajo encontrarás la transcripción.

Link al video en Youtube.


La semana pasada te conté una historia muy personal sobre exceso de carga laboral. Allí te conté como llegué a trabajar 16 horas al día. Paréntesis: si aún no has visto el video de la semana pasada, lo puedes acceder desde esta página.

En ese video, había quedado en contarte por qué caí esa situación de exceso de carga laboral. La historia fue la siguiente. Resulta que una de las grandes empresas de la industria informática estaba interesada en invertir en la compañía para que trabajaba. Esa inversión dependía del proyecto en que estabamos trabajando.

Era una situación difícil porque todo el peso de la supervivencia de la empresa estaba en mí. En momentos de desmotivación y desánimo, me recordaban que las familias de los empleados de la empresa dependían de nosotros. Me decían: “Manuel, motívate pensando en esas familias y como ellas dependen de este proyecto”. Esto ponía mucha presión y empujaba para seguir adelante.

¿Sabes que fue lo más triste de todo ese trabajo y estrés? Que al final, las personas por las cuales trabajamos muy duro para que no fueran despedidas, igual fueron sacadas de la empresa. Poniendo a un lado la satisfacción personal y lo aprendido, lo triste es que ese trabajo terminó en nada.

Esta historia me lleva a darte unos consejos en caso de que estés en una situación similar.

Consejo # 1: Aclara cuando comienza y cuando termina el exceso de carga laboral

Es evidente que hay razones importantes como conseguir un negocio, evitar perder un cliente o asegurar un proyecto, las cuales requieren un esfuerzo monumental para lograr el objetivo. Sin embargo, debe ser claro por cuánto tiempo se va a hacer, para evitar que se prolongue en el tiempo. No faltan las situaciones en que tu jefe o el gerente de la empresa esperan que tu equipo siga con la misma productividad. Y pues sencillamente eso no es sostenible.

Aparte, tiene que ser muy clara la razón de porqué se está haciendo el esfuerzo. Esta razón es la que va a empujar al equipo a trabajar cuando empiece a desfallecer. Pero además de eso, explica porque el trabajo del equipo es importante. Esto ayuda a que no sientan que se están quemando solo por capricho de alguien.

En algunos casos, esos esfuerzos no son viables, lo cual me lleva al segundo consejo.

Consejo # 2: Tienes que aprender a decir que no

Y aquí no valen cuentos como: “Soy programador, soy muy tímido y me da pena hablar”. Esa es una historia que te estás contando a ti mismo para no hablar, para no decir las cosas. Tú puedes ser tímido, pero aún así puedes hablar claro y directo.

Cuando estás viendo que algo no es viable, o que no se puede hacer, o que los estimados del proyecto no te dan, o que conseguir el objetivo es casi una utopía, es mejor hablarlo desde el comienzo. No le estás haciendo un favor a nadie aceptando algo que no puedes cumplir. Primero, está en juego tu reputación al no poder entregar lo que prometiste. En segundo lugar, puedes estar haciendo quedar mal a tu jefe o empresa aceptando algo que no es viable.

Ojo, hay que decir que no, pero ofreciendo alternativas.

Consejo # 3: Ofrece alternativas

Un ejemplo de lo que le podrías decir a tu jefe:

Hicimos este análisis y el objetivo que nos está pidiendo no es viable por razón 1, razón 2, razón 3.

El cambio aquí es ofrecerle una opción, para que pueda tomar una decisión. Podrías entonces complementar con algo así:

… en el tiempo que tenemos y con los recursos que hay, lo podemos hacer es entregar estas funcionalidades, o esta parte del proyecto, o esta documentación.

De esta manera, tu jefe va a quedar mucho más tranquilo.

Las personas son mucho más razonables de lo que tú te imaginas. Lo que sucede es que te llenas la cabeza de muchas ideas, que evitan que plantees esas opciones. Tu jefe sabe que tú eres el que conoce el código porque trabajas en él día a día. Sabe que tú conoces las funcionalidades porque tú mismo las hiciste. En algunos casos, tú puedes llegar a conocer el cliente incluso más que el gerente de la empresa. Lo anterior, porque interactúas frecuentemente con él, lo escuchas y te cuenta cómo lo frusta el producto, qué problemas le causa. Estos son ejemplos de que tienes un conocimiento muy valioso que puedes aprovechar para ofrecer opciones.

Consejo # 4: Que renunciar sea tu última opción

Si ya estás en una situación de exceso de carga laboral, no asumas que renunciar es tu única opción. De hecho, mi recomendación es que sin importar el contexto, renunciar sea la última opción. Antes de eso, habla con tu jefe, pídele ayuda, manifiéstale la situación y proponle soluciones para salir de eso.

A lo mejor necesitas un compañero de trabajo adicional en el proyecto. A lo mejor necesitas que el alcance se redefina. O a lo mejor necesitas que algunas funcionalidades se revisen.

En el caso que sea, pide ayuda. Tienes que hacerlo explícito y claro. No asumas que la gente sabe que estás pasando por esa situación. Por ejemplo, si haces teletrabajo, es muy posible que tu jefe no sepa que llevas dos semanas trabajando hasta las 11 PM. Eso no necesariamente es obvio.

Tampoco se trata de quejarse. Se trata de buscar las formas para que la situación mejore antes de que explote. Puede pasar que si estas situaciones no se corrigen a tiempo, exploten de manera fea.

Cierre

Para terminar mi historia, luego de que terminamos el proyecto, la situación volvió a la normalidad. De alguna forma, nuestro jefe esperaba que siguieramos con la misma productividad. Sin embargo, hablamos con él, y todo mejoró durante algunos meses. Luego empezaron otra vez los excesos de carga laboral. Por más que intenté cambiarlo, me di cuenta que era algo que estaba muy embebido en la cultura de la empresa. Eran años y años de un hábito organizacional que no era sencillo modificar.

Entonces, 10 meses después de que el proyecto terminó, renuncié, pero sin antes agotar todas las opciones.

Si has vivido o conoces de alguna experiencia laboral que fuera interesante analizar, te agradecería que la pusieras en los comentarios. Si prefieres hacerlo de manera privada, me puedes mandar un correo a hola arroba manuelzapata punto co. Esta información me sería muy útil para crear material y contenidos que ayuden a crear conciencia de estos problemas laborales que tenemos en la industria informática.

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Manuel Zapata

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Emprendedor, fundador y arquitecto de software. Ha enseñado distintas tecnologías a profesionales en varias partes del mundo. Ingeniero y geek apasionado por el trabajo remoto.

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